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AMENITIES Y PRODUCTOS DE ACOGIDA PARA HOTELES

MontjuÔc y el Tibidabo comparten los fracasos de los proyectos hoteleros de Miramar y La Florida

08 de Septiembre 2009

Montju√Įc y Tibidabo no son monta√Īas m√°gicas para los hoteles de lujo. Desde sus cimas se disfruta de panor√°micas √ļnicas de la ciudad, pero esto no ha bastado para que triunfaran los proyectos emprendidos. De hecho, la trayectoria de los establecimientos que se han ubicado all√≠ han tenido un historial plagado de traspi√©s. Son monta√Īas sin estrella.

La semana pasada, "La Vanguardia" avanzó que se estaban ultimando los trámites para que el banco alemán Aareal Bank embargara el hotel Miramar y el hotel

La Florida por impago de cr√©ditos por valor de 70 millones de euros, debido a que el propietario, el fondo estadounidense Apollo, hab√≠a decidido liquidar su filial espa√Īola por la p√©rdida acumulada de sus inversiones. A pesar del proceso, ambos establecimientos seguir√°n funcionando con normalidad.

La historia de los dos hoteles tiene cierto paralelismo. Ambos edificios nacieron con las miras puestas en la Exposici√≥n Internacional de 1929 y ambos llevan la firma del mismo arquitecto, Ramon Revent√≥s, que fue jefe del Servei d¬īEdificis Culturals del Ayuntamiento de Barcelona. De rasgos noucentistes, el hotel La Florida abri√≥ en 1925 y pronto se convirti√≥ en uno de los lugares emblem√°ticos para los veraneos de la burgues√≠a barcelonesa, debido a las privilegiadas vistas y al frescor de la zona durante el verano. Incluso en estos primeros tiempos fue escenario de eventos internacionales, auspiciados hasta por la Sociedad de Naciones, el precedente de la ONU.

Sin embargo, en la d√©cada siguiente el lugar sufri√≥ un progresivo deterioro, hasta que la Guerra Civil caus√≥ que cerrara para transformarse en un hospital. Al concluir la contienda, en 1939, el edificio fue restaurado y volvi√≥ a abrir. De nuevo adquiri√≥ notoriedad ciudadana, al ser la sede durante a√Īos de las concentraciones del FC Barcelona. Cerr√≥ en 1973 y durante un largo par√©ntesis no tuvo actividad en la hosteler√≠a aunque s√≠ para otros usos. Por ejemplo, una parte del edificio alberg√≥ un estudio de sonido.

Su arquitecto, Ramon Revent√≥s i Farrarons (Barcelona, 1892-1976), dej√≥ su impronta en la ciudad. Am√©n de ser el que proyect√≥ la primera casa de la ciudad vinculada al movimiento racionalista centroeuropeo, en la calle Lleida, fue un nombre importante en la Exposici√≥n Internacional de 1929, que urban√≠sticamente ten√≠a que recuperar la monta√Īa de Montju√Įc.As√≠, suyas son las Torres Venecianas, que abren el paseo desde la plaza Espanya, el Teatre Grec o el Poble Espanyol, proyecto que comparti√≥ con Francesc Folguera.

Revent√≥s tambi√©n plane√≥ un palacete que se levant√≥ en los jardines de Forestier, y que ten√≠a que ser un restaurante para el certamen, con el atractivo de las vistas sobre el puerto de la ciudad. Al frente de sus fogones estuvo Enrico Cacciami, perteneciente a una dinast√≠a de restauradores italianos que contribuyeron a elevar el nivel de la gastronom√≠a barcelonesa. Durante a√Īos, Miramar fue un local emblem√°tico para las celebraciones de bodas y grandes banquetes, en parte debido a su ubicaci√≥n privilegiada. Durante los primeros a√Īos de Josep Maria Porcioles en la alcald√≠a ya se baraj√≥ la posibilidad de convertirlo en un hotel, debido al inter√©s que hab√≠a mostrado una sociedad compuesta por una l√≠nea a√©rea y una cadena hotelera estadounidense. Este plan no se concret√≥ y debido a que el palacete estaba perdiendo fuelle se le busc√≥ una nueva utilidad: en 1959 se convirti√≥ en la sede de los estudios de Televisi√≥n Espa√Īola en Catalunya. Desde aqu√≠ Jos√© Luis Barcelona pronunci√≥ la primera frase televisada en Catalunya: "Buenas tardes desde el balc√≥n del Mediterr√°neo".

En 1983, TVE dej√≥ la monta√Īa de Montju√Įc para trasladarse a Sant Cugat y el palacete qued√≥ nuevamente vac√≠o, a expensas de encontrar de nuevo una f√≥rmula que impidiera su deterioro. Se manejaron varias alternativas, y lo cierto es que muy diversas: desde sede del RACC hasta instalaciones de la Universitat Ramon Llull pasando por el comando sur del Euroej√©rcito o Gran Casino.

Pero nada fructificó. Sin embargo, otro acontecimiento trascendente, los Juegos Olímpicos de 1992, puso sobre el tapete la necesidad de hallar una salida para un edificio tan bien situado. El entonces alcalde, Pasqual Maragall, convenció a las familias Thyssen y Rothschild para que invirtieran en un hotel de lujo en el lugar. Ricardo Bofill hizo el proyecto, que no fue aprobado por la Generalitat y quedó aparcado.

La reapertura de ambos hoteles en el siglo XXI tiene tambi√©n un nombre en com√ļn, como en sus inicios. Es el de David Stein, empresario hotelero estadounidense. En La Florida se invirtieron 42 millones de euros para conseguir que en abril del 2003 reabriera sus puertas con la voluntad, como dijeron sus promotores, de ser el hotel m√°s lujoso de la ciudad.

Dos a√Īos antes, en el 2001, David Stein tambi√©n gan√≥ el concurso convocado por el Ayuntamiento de Barcelona a fin de recuperar el palacete de Miramar y convertirlo en un hotel de cinco estrellas que sirviera para dar m√°s dinamismo a la monta√Īa de Montju√Įc.Sin embargo, aqu√≠ el camino fue m√°s sinuoso, tanto desde el punto de vista empresarial como pol√≠tico. De entrada, el terreno es de propiedad municipal y se trata de una concesi√≥n durante 50 a√Īos. Adem√°s, el Consistorio tiene un 10% de la sociedad, aspecto que fue muy criticado por varios grupos pol√≠ticos; unos, porque pensaban que el Ayuntamiento no pintaba nada en un hotel; otros, por las deudas generadas. La cuesti√≥n es que para conseguir llevar adelante el proyecto se tuvieron que cambiar las licencias para aumentar la edificabilidad, lo que tambi√©n conllev√≥ disputas pol√≠ticas. Finalmente, el hotel abri√≥ en en mayo del 2007.

Pero ni Montju√Įcni Tibidabo han tra√≠do suerte a dos hoteles que ten√≠an que ser referencia para Barcelona. Desde principios de este a√Īo, ninguna cadena hotelera gestiona ni La Florida ni Miramar y ambos esperan que se solvente su situaci√≥n econ√≥mica para seguir en la cima de la ciudad; en dos montes barceloneses que no han tra√≠do buena estrella a los dos proyectos hoteleros. <

*Fuente extraida de LaVanguardia.es

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